Urbanismo Protesta

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viernes, 4 de diciembre de 2015

La educación basada en la falta de frustración...

En mi trabajo hay una tendencia a educar sin frustrar los deseos de los niños. No está mal, de hecho, hay que respetar los deseos de los niños, siempre y cuando no perjudiquen a otros. Hay que entender que un niño cuyas decisiones son contradichas constantemente, no va a estar dispuesto a colaborar o incluso a aprender. Ahora bien...la pregunta es: ¿cuándo tenemos que oponernos a ciertas actitudes de los niños? Saber cuándo dejar hacer y cuándo no dejar hacer, o convencer a alguien de portarse de otro modo es lo más difícil. Hasta ahora, en 6 años de experiencia, puedo decir que estoy llegando a tener un mínimo entendimiento de cómo leer las situaciones en el aula montessori, y mantener el equilibrio entre la libre elección de materiales y la no- elección (cuando los niños no avanzan, o no quieren hacer algo que suponga un nivel mínimo de frustración) A otro nivel, mentir a los niños para evitarles frustraciones, postponer decirles cosas o sobreprotegerles es algo que sigo sin estar segura de que sea una buena educación. No obstante, son prácticas comunes en la cultura irlandesa. Me pregunto, cómo reaccionaran estos niños cuando tengan dificultades de verdad... Me preocupa.

viernes, 13 de noviembre de 2015

Mindfulness...O estar en el momento

Hoy me he topado con uno de los obstáculos más difíciles de la vida en otro país... La nostalgia. La piedra en el camino de los que nos marchamos y no pensamos en la vuelta. Vale, no es para tanto, tan sólo me fui hace 6 años. Pero es que, no puedo evitar preguntarme si algún día mis hijos van a saber cómo era ese país en el que viví. Probablemente no. Esa es la nostalgia...Pensar que lo bueno de mi infancia ya no existe. Mis seis años en Dublín me han dado suficiente experiencia para darme cuenta de que, lo que dejé atrás ya no está más que en mi recuerdo. Y es entonces, cuando abro los ojos, y me centro en el minuto presente. Pienso en la belleza de mi vida en Dublín, y ¿por qué va a ser malo que no conozcan mi España querida? Conocerán algo distinto, porque vivirán en una epoca distinta. Lo mejor de todo es que...aún no tengo hijos...pero no puedo evitar pensar en qué les contaré cuando existan. ¿Qué les diré de mi país? Y volver al presente es lo único que me hace centrarme de nuevo...En el momento preciso ya diré algo... !

martes, 20 de octubre de 2015

Un día bello en el cole...

Hoy he tenido un día bello. La belleza se encuentra en los pequeños momentos, nunca en las grandes expectativas. Por ejemplo hoy la encontré en una actividad de Otoño muy simple: Buscar hojas. Fuimos en grupos de 3, simplemente para buscar hojas, no cualquier hoja, sino hojas Bonitas. ¿Y qué son hojas bonitas, Sara? Las que te gusten, dije. Pues bien, no hay nada más lindo que observar la diversión de los niños cuando no necesitan la aprobación de un adulto en una actividad. En 5 minutos me encontré con una bolsa llena de hojas amarillas, rojas, naranjas y de todos los colores. Lo mejor no fue el resultado, sino la felicidad de los niños encontrando hojas que les llamaban la atención, mirándolas con cariño y sabiendo que más tarde las usaríamos para hacer arte. No importó tanto el resultado como la acción de mirarlas, buscarlas cuidadosamente y tomarnos nuestro tiempo. Más tarde hicimos un hombrecillo de hojas, y una de las madres vino a recoger a su hija un poco pronto. Ese fue el segundo momento de belleza. Se sentó en frente mía y de su hija, y conversaba con su hija mientras hacíamos el hombrecillo de hojas. Cuando terminó le preguntó ¿Te gusta? Sí! respondió su hija. Si me maravillo ante la simpleza de este momento es porque, me he dado cuenta de que a través de los años, dejamos de observar lo que hacemos para simplemente producir sin mirar el resultado. La cultura del café y los estimulantes promueve este tipo de comportamiento. Volver a observar a los niños, privilegio del que me puedo sentir orgullosa, me ha devuelto en parte ese sentimiento de estar presente en este mismo Instante. Por eso digo que hoy ha sido un día bello.

viernes, 2 de octubre de 2015

Cuando mis amigos se marchan...

Cuando mis amigos se marchan/ Puedo sentir su silueta difuminarse./ Volveremos...vendremos de visita/ dicen, mintiendo al presente/ Cuando mis amigos se marchan/ Me torno hielo, distancia, historia inacabada/ Me fundo con el presente, y suelto/ El cordón invisible de historias compartidas. Es ese momento.../ Que me digo...Quiza nos veremos./ Iré a verte./ Miento al presente...Miento.

lunes, 28 de septiembre de 2015

Educación basada en los logros y educación basada en los procesos.

Haciendo introspección sobre mi propia educación, me doy progresivamente cuenta de que algunas familias educan en los detalles, en el proceso. Por ejemplo, si su hijo les dice: voy a aprender inglés? Le preguntan cómo va a hacerlo, si necesita ayuda y si tiene tiempo. Se fijan en el proceso. Otras familias, en cambio, se fijan más en el resultado final: Excelente, vas a tener un idioma más. Estudia mucho y así lo conseguirás. Con esfuerzo se consigue todo. Otras, no obstante, se fijan en la felicidad: Si eso te hace feliz... Mientras observo a familias en mi trabajo, y miro mi propia educación, me pregunto cómo se puede alcanzar un modelo educativo diverso, que ayuda en el proces, el resultado y la felicidad personal. En ello estamos en el trabajo. Y en ello estoy en mi propia vida. El otro día, me contó mi hermana que había gente que hacía un curso de Estar en el Ahora. Y para hacerlo les pedían que lavaran un bol todos los días. Pero no sólo lavarlo y terminado. Les pedían que lo lavaran a plena consciencia, dándose cuenta de que lo estaban haciendo, sin pensar en el futuro o el pasado. La gracia es que, me reí de la idea, pero en casa, intentando cocinar sin pensar en nada más...me costó muchísimo. Estaba centrada en el resultado. Unos minutos más tarde, me concentré en lo que estaba haciendo. Y me empecé a relajar, a sentir feliz y confiada. El resultado, como os podéis imaginar, salió bien porque me estaba concentrando en el presente. Ahí está el secreto...